Categoría: Comida

Los antojos del embarazo

"Cariño, me apetecen fresas con nata" "¡Pero si son las 2 de la mañana!". ¿Qué papá no ha escuchado esta frase? Los antojos durante el embarazo son algo completamente normal. En cualquier momento del día, a la futura mamá le puede apetecer cualquier alimento, y ese antojo solo podrá ser satisfecho por ese alimento en concreto, y no por un sustituto.

¿Por qué se producen los antojos?

- Por falta de nutrientes: el cuerpo nota cuando le falta algo, y lo manifiesta con las ganas de comerlo. Si, por ejemplo, de repente a la embarazada le apetece un vaso de leche, es porque puede ser que nos falte calcio.

- Por las hormonas del embarazo: la placenta produce unas hormonas que hacen que el organismo sufra una serie de trasformaciones. De repente, lo que antes les encantaba ahora no lo pueden soportar, y viceversa.

Peligros de los antojos

Los antojos hay que satisfacerlos, porque hay veces que son un aviso del cuerpo de que necesita algo. Sin embargo, aunque se satisfagan, hay que tener cuidado y llevar una alimentación sana y equilibrada, para evitar problemas alimenticios en el futuro bebé.

Evitarlos

Los antojos no se pueden evitar del todo, pero hay maneras de que ocurran menos a menudo: - Desayuna: a veces saltarse el desayuno aumenta los antojos. Además, es la comida más importante del día y saltársela no es bueno para una dieta sana. - Haz deporte - Apoyo emocional: a veces los antojos son una manera de atraer la atención, y otras veces comes por calmarte, cuando en realidad lo que necesitas es un abrazo o un poco de cariño.

Así que papis, ya sabéis...¡a satisfacer antojos!

Cocinar con niños: Chuches caseras

Las golosinas caseras son una excelente alternativa para los niños golosos. Cuando hacemos los dulces en casa, podemos controlar qué cantidad de azúcar les echamos, y saber con seguridad qué está comiendo nuestro enano. Aquí van un par de recetas que harán las delicias de los peques:

Gominolas caseras

Ingredientes:

- 2 sobres de gelatina neutra
- 1 sobre de gelatina con sabor
- 2 tazas pequeñas de agua
- 3 tazas pequeñas de azúcar
- Azúcar granulado para rebozar las gominolas

Preparación:

- Ponemos todos los ingredientes (excepto el azúcar granulado) en una olla y los calentamos a fuego lento, sin que llegue a hervir, hasta que todos los ingredientes estén perfectamente mezclados y no queden grumitos.

- Vertemos el líquido en unas cubiteras de silicona de formas bonitas. Si no tenemos, se puede usar una bandeja profunda (mojándola antes para que esté fría) y luego usar cortadores de galletas para hacer las formas.

- Metemos las cubiteras o la bandeja en la nevera hasta que la mezcla tome la consistencia de las gominolas (blandito, pero que no nos manche los dedos ni deje rastros).

- Y ahora la parte más divertida...¡rebozar las chuches! Ponemos azúcar granulado en un plato y dejamos que el peque reboce bien las chuches.

Bombones de fresa

Ingredientes:

- 1 clara batida
- azúcar glas (o impalpable)
- esencia de fresa
- cobertura de chocolate

Preparación:

- Mezclamos la clara batida con un par de gotas de esencia de fresa (podemos usar esencia de cualquier fruta, la que más le guste al peque). Removemos bien para que se extienda.

- Añadimos a esta mezcla el azúcar glas, y seguimos añadiendo hasta que se forme una masa con la que se pueda trabajar

- Con esta pasta hacemos formas: cuadrados, bolitas, corazones...lo que más les guste a los enanos. Dejamos reposar un poco encima de un poco de papel de plata.

- Mientras la pasta reposa, echamos la cobertura de chocolate en un cazo y la deshacemos, hasta que se quede líquida. Dejamos enfriar un poquito hasta que coja algo de consistencia, como un puré más o menos.

- Echamos la cobertura de chocolate deshecha encima de cada una de las piezas que hemos hecho con la pasta. Esperar a que se enfríe un poco más y luego meterlo al frigo.

- Una vez la cobertura esté dura, podemos sacarlo del frigo y...¡a comer!

¡Tachán, chuches caseras! ¡A disfrutar!

Cocinar con niños: ¡Manos en la masa!

¡Vamos a cocinar juntos! Es una buena manera de acostumbrar a nuestros niños a comer de todo, porque es más fácil que el enano se coma algo que él ha ayudado a preparar. Además, cocinar con niños puede ser una experiencia muy divertida, les enseña a seguir instrucciones, y les pone en contacto desde el principio con la comida, asentando las bases de una dieta saludable.

¿Cómo conseguimos que se interesen por la cocina? A nuestros enanos les encanta jugar a ser mayores, así que seguro que les gusta meter las manos en la masa con mamá y papá.

¡Atención! Hay que preparar la cocina para los peques: Quitar de su alcance cualquier cosa con la que se puedan hacer daño o se puedan quemar, y sobre todo advertirles de que nos tienen que hacer mucho, mucho caso de lo que les digamos.

Podemos empezar con recetas como ensaladas, meriendas, aperitivos, almuerzos y otros alimentos fáciles de preparar. Cuando el niño se acostumbre a estar en la cocina, podremos empezar a preparar recetas más complicadas.

En esta sección vamos a ir poniendo recetas para cocinar con niños. ¡Probad alguna! Seguro que lo pasáis muy bien.

Pincho de fruta

Esta receta es facilísima de preparar, y además al niño seguro que le gusta, porque la puede hacer casi entera él.

Necesitamos:
- Fruta de temporada
- Palitos de pincho (esos palitos de madera que se usan para hacer pinchos de carne)

Instrucciones:
1) Lavar, pelar y cortar la fruta: Este paso mejor que lo hagamos nosotros, pero el niño nos puede ayudar a lavarla.
2) Pincharla en los palitos: Este paso lo puede hacer el niño, pero siempre supervisado. Solamente tiene que coger los trozos de fruta cortada y pinchar 4 ó 5 en el palito.

De manera opcional, se puede poner alguna gominola al final del pincho para que sea más apetecible.

Mantequilla casera

Muy fácil y muy entretenida, y además ¡sirve para hacer ejercicio!

Necesitamos:
- Un bote de nata de cocinar
- Botes de potitos (o cualquier bote que cierre herméticamente)
- Un poco de sal

Instrucciones:
1) Echamos la nata en el bote
2) Le ponemos un poco de sal
4) Cerramos el bote bien cerrado
5) Agitar. Hay que agitar la mezcla durante unos 20 ó 30 minutos. Lo puede hacer el niño, pero si se cansa tendremos que tomar el relevo.

Una vez que esté terminada tendremos mantequilla casera, cremosa y muy rica. ¡Perfecta para untar en las tostadas del desayuno con mermelada!

Foto de MacAnthony