Categoría: Educación

Jugar no es un capricho ¡ es una necesidad !

Jugar es una manera de descubrir el mundo, es una forma de expresión  y comunicación, una necesidad vital... El juego es un factor indispensable para el desarrollo del cuerpo y de la personalidad. El juego es un actividad total, ya que estimula al niño a explorar, investigar, crear, imitar... Además, resulta una actividad placentera, agradable y divertida. Es el mejor alimento para que progrese tanto su inteligencia resolutiva como la emocional.

¿Por qué es bueno jugar?

1 Hace falta para MADURAR, ya que jugando se conoce y asimila el entorno.

2 Genera PLACER, divierte, entretiene, crea momentos de felicidad...

3 Facilita otros APRENDIZAJES: colores, formas, números, profesiones, normas y miles de trillones de cosas más.

 

Un niño que no juega no se desarrolla con normalidad. El juego tiene una razón de ser biológica y psicológica: ES UNA FORMA DE ADAPTACIÓN A LA REALIDAD y la realidad se construye a nuestro alrededor de la forma en que hayamos llegado a ella.

 

 

Extraído del  "manual para que mamás y papás aprendamos a jugar". Elaborado en colaboración con el equipo de expertos en juego y desarrollo infantil del Departamento de Pedagogía-Producto del Instituto Tecnológico del Juguete (AIJU),

La importancia del deporte durante la infancia

Es importante y necesario que los más pequeños practiquen deportes ya que esto les va a ayudar a estar sanos y en forma ahora y en el futuro, pero no son solo las cualidades físicas las que potencia el deporte.

Para los niños el deporte es un juego más, y como muchos juegos se rige por unas reglas y se interactúa con otras personas. De esta forma los niños al practicar deportes son más felices, aprenden a respetar las reglas y aprenden de forma implícita valores como la solidaridad y el compañerismo. También les ayuda a ser más sociables y a tener una fuerte autoestima.

Es importante que los niños elijan un deporte que les guste y que les motive, ya que si la práctica del mismo es forzada se pierden muchos de los beneficios que este podría aportar.

Algunos de los deportes favoritos de los niños son el futbol, baloncesto, gimnasia, ciclismo, natación y tenis. Es recomendable elegir deportes en grupo ya que estos son más enriquecedores para el desarrollo del niño.

¿Vuestros hijos practican deportes?

Casi el 50% de los niños prefiere jugar con construcciones

Hace unos días preguntábamos a los fans de Juguettos en Facebook cuáles eran los juguetes preferidos de los niños durante su infancia. Casi el 50% de vosotros habéis coincidido en vuestra respuesta: las construcciones.

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Ideales para fomentar la precisión, potenciar la concentración y la paciencia, y en algunos casos incluso desarrollar la motricidad, las construcciones entretienen a los más pequeños durante horas. Bloques, vehículos, figuras... cualquier forma se desglosa en muchas piezas para que los pequeños de la casa disfruten construyendo cosas. Una forma estupenda de demostrar su habilidad y destreza.

Por detrás de las construcciones, nos decíais que vuestros niños prefieren jugar con bicicletas, patines y triciclos, seguido de muñecas y en algunos casos disfraces, pero que en raras ocasiones se decantaban por juegos de mesa o puzzles (quizá porque estos últimos son también los preferidos de niños algo más mayores...).

La Isla de los sonidos - cuento animado

He aquí un regalo educativo para iniciar en la música a los más pequeños de una manera divertida estas Navidades. Al frente de este proyecto está nuestra amiga Inma Shara, directora española de gran carisma, energía y proyección internacional, dirigiendo la Orquesta Sinfónica Nacional Checa. "La presencia de la música y el conocimiento entre los niños es vital para su formación futura como seres humanos, crea verdaderos lazos armónicos y supone una gran alegría de vivir y comprender la vida. En el álbum es la melodía la que, desde la narrativa y la ilustración, nos adentra en el maravilloso mundo de la orquesta". La "Isla de los Sonidos" es un cuento hecho música o la música hecha cuento, tanto da.

Se mezclan obras clásicas de Mozart o Strauss con las melodías de La guerra de las galaxias o Piratas del Caribe. "La isla de los sonidos" ofrece el siguiente repertorio:

01 La bella durmiente (P.I. Tchaikovsky)

02 Serenata Nº 13 para cuerdas (W. A. Mozart)

03 La entrada de los gladiadores (Julius Fucik)

04 El baile de los caníbales (Marketa Mazourova)

05 La guerra de las galaxias (John Williams)

06 He's a Pirate; Piratas del caribe (Klaus Badelt)

07 Sinfonía de los juguetes (Leopold Mozart)

08 Der alte Brummbär (Julius Fucik)

09 Sleigh Ride (Leroy Anderson)

10 El carnaval de los animales: Aquarium (Camille Saint-Saëns)

11 En la gruta del rey de la montaña (Edward Grieg)

12 Obertura de Guillermo Tell (Gioacchino Rossini)

13 Marcha Radetzky. Op. 228 (Johann Strauss Jr.)

¡Espero que os guste y les guste!

Guía de juegos y juguetes

Porque sabemos que quieres juguetes seguros, queremos presentarte la guía que todos los años publica AIJU (El instituto tecnológico del juguete, organismo sin ánimo de lucro) recomendando juguetes que previamente han testado.

AIJU nos explica que el motivo de realizar esta guía durante 20 años, es ofrecer  a los usuarios información de forma gratuita y fiable para que puedan elegir juguetes que previamente han sido testados y verificados, no sólo a nivel de seguridad sino también por sus valores psicopedagógicos.

¿Cómo se confecciona esta guía? Nos comentan en su guía que realizan 5 grandes pasos que resumen el largo proceso de observación, análisis y valoración que coordinan.

  1. Observación del juego con juguetes: a través de la colaboración de 12 ludotecas, 10 escuelas infantiles de toda España, 66 expertos en juego y educación y la participación directa de cerca de 100 familias con sus opiniones y apreciaciones.
  2. Análisis psicopedagógico y de utilización: se ha estudiado de cada juguete: el valor lúdico, versatilidad, calidad de instrucciones, potencial de aprendizaje, duración o resistencia, atractivo infantil, edad recomendada, manejabilidad y relación con los contenidos escolares.
  3. Estudio de adecuación a discapacidades: ONCE Y CEAPAT han colaborado en el estudio de cada uno de los juguetes recomendados para valorar su adecuación a niños con discapacidad visual, auditiva y motora.
  4. Valoración y selección final: Se realizan varias sesiones de valoración final de juguetes con un equipo multidisciplinar de expertos. En esta edición han participado 42 grupos de empresas y fabricantes que han aportado, para su estudio un total de 202 juguetes de los que han seleccionado 186 que aparecen en la guía.
  5. Distribución guía: En su distribución colaboran colegios, ludotecas, pediatras, ayuntamientos, entidades de consumo, escuelas infantiles, revistas especializadas y otras entidades de interés lúdico y cultural.

Además Aiju ha creado el distintivo "recomendado en la guía Aiju" que informa sobre la recomendación de este producto en una determinada edición de la guía, y que las empresas pueden utilizarlo para comunicar que ese juguete ha pasado los test de seguridad y "jugabilidad" practicados por AIJU y por lo tanto ellos acuñan como recomendado en la guía AIJU de ese año.

Te invitamos a ver la guía de juegos y juguetes, y a buscar el distintivo de juguete recomendado.

Por qué vuelan los aviones

Cuento escrito por Juan Carlos Garrido del Pozo.

Si hay algo que le guste a Adrián son los aviones. Por supuesto que también le agrada jugar al fútbol, comer con las manos, hacer puchas con el barro o lanzarse cabeza abajo por el tobogán, pero lo que le hace disfrutar de verdad es ver volar a los aviones. Adrián vive muy cerca del aeropuerto y, nada más despertarse, levanta su persiana y los ve aterrizar, tan lentos y decididos, como si estuviesen colgando de una cuerda invisible que los condujese directos hasta la pista. Una vez, que su clase salió de excursión, les permitieron tirarse por las tirolinas; aunque al principio le daba un poco de miedo, al final le divirtió la sensación de estar suspendido en el aire y llegar hasta el otro extremo de la cuerda, justo como si fuera un avión aterrizando.

Además de encantarle los aviones, Adrián es un niño que no se puede aguantar sin saber una cosa. Es como si un mosquito le hubiese picado dentro de la cabeza y le causase una especie de picor que no puede aliviar más que preguntando hasta obtener una respuesta que le convenza por completo.Y está deseando preguntárselo a su papá. Su papá está trabajando y no vuelve hasta tarde. Aunque se muere de sueño, aguarda hasta que por fin llega para preguntárselo.

- Papá, ¿por qué vuelan los aviones?
El padre de Adrián es ingeniero, y le da una respuesta que no entiende en absoluto: no sé qué dice de corrientes de aire y de presiones. Adrián sabe que su papá se pasa el día pensando y se imagina que estará tan cansado que no atina a explicarse bien. Cuando él se encuentra agotado, también le sucede lo mismo y, si intenta jugar con la peonza, en lugar de bailar sobre la punta, rebota contra el suelo de cualquier modo y da volteretas. Por eso se lo vuelve a preguntar por la mañana, cuando se despierta.

- Papá, ¿por qué vuelan los aviones?
- Es algo demasiado complicado para un niño, hijo, ya lo entenderás cuando seas mayor.
Es vergonzoso que su papá haya utilizado esa treta tan sucia, la misma que emplean siempre los mayores cuando no quieren explicarte algo. Adrián no se cree que si ahora, que tiene todo el día para pensar, no consigue comprender algo, vaya a poder lograrlo de mayor, cuanto se pasará todo el día igual de ajetreado que sus papás. Pero tampoco se va a conformar con esta respuesta, y prueba suerte con su profe.
- Oye, Esther, ¿por qué vuelan los aviones?
- Porque tienen alas.
- Ya, pero mi avión de juguete, que también tiene alas, no vuela: si lo tiro, se cae al suelo como si fuera una piedra.
- Claro, porque es de juguete. Si fuera de verdad, sí que volaría.
- Pero, ¿por qué?
El caso es que incluso su profe, que siempre parece saberlo todo, tampoco es capaz de explicárselo. Igual que sucede cuanto te pica un mosquito y, cuanto más te rascas, más grande se hace el grano y más te pica, cuanto más preguntaba Adrián y no obtenía respuesta, más crecía su curiosidad.

El sábado, fueron al pueblo para ver a los abuelos. Aunque el abuelo no ha estudiado tanto como su padre (que muchos días todavía estudia en casa, unos libros enormes con unas letras diminutas) el abuelo sabe muchas cosas que éste ignora, como los nombres de los árboles y de los pájaros, o cuándo va a llover o granizar, así que decide intentarlo con él.
- Dime, abuelo, ¿por qué vuelan los aviones?
- Pues porque tienen alas.
- Pero mi avión de juguete tiene alas y no vuela.
- Es que los aviones también tienen motor. Si tu avión de juguete tuviese motor y fuera tan deprisa como los de verdad, seguro que volaría.
Aunque la explicación del abuelo le parece la mejor de todas las que ha recibido, tampoco acaba de convencerle por completo. Sería fantástico acoplarle un motor a su avión de juguete y comprobar si de veras volaba, pero eso suena que debe ser dificilísimo. De repente, se le ocurre una idea genial: aunque no sea capaz de colocarle un motor a su avión, si que puede lograr que vaya realmente deprisa. Coge su avión y se va a ver a Javi, un niño del pueblo que tiene diez años y es capaz de correr a más velocidad que nadie con su bicicleta; además, es el único que sabe pedalear sin agarrar el manillar con las manos, y podría levantar el avión bien alto, para ver si echa a volar.
Javi se encuentra aburrido, y no le importa ayudarle con su experimento. Toma su bicicleta, y los dos se van a la cuesta más empinada de todo el pueblo. Adrián se queda esperándole en la mitad de la bajada.
- ¡Allá voy!
Javi pasa a su lado a una velocidad endiablada.
- ¡Suéltalo ya, a ver si vuela!
En vez de hacer lo que le pide Adrián, Javi mete la rueda en una grieta del camino y la bicicleta, el avión y el mismo acaban volando y dando vueltas a la vez, un resultado tan extraño que ni le quita la razón al abuelo ni se la termina de dar.
Unos días mas tarde, se acabó el cole y llegaron las vacaciones. Además de esta noticia tan fantástica, su papá le obsequió por la noche con otra mejor: no sólo se iban a ir una semana a la playa, sino que lo iban a hacer en avión. Los días que restaban hasta el viaje, Adrián se encontraba tan nervioso que no era capaz de pensar en otra cosa, y su grano imaginario crecía y crecía.
Por fin llega la ocasión. Nada más entrar al avión, se encuentran a un señor vestido con traje azul.
- Oiga, señor, ¿es usted el piloto?
- Claro que sí, caballerete.
- ¿Y por qué vuelan los aviones?
- Esta es una pregunta buena de verdad, pero, en vez de responderte y si te lo permiten tus papás, dejaremos que lo compruebes por ti mismo.

Aunque le cuesta un poco de trabajo convencer a su mamá, al final acaba sentado en la cabina, justo detrás de los pilotos.
- Ayudante Adrián, ¿está usted listo?
- Estoy preparado.
El avión comienza a acelerar y despega. Entonces, Adrián lo comprende todo: no es el avión el que vuela, sino que es el suelo el que se queda atrás, permitiendo que el avión repose en su lecho de nubes.

10 consejos a la hora de comprar un juguete

 

Porque creemos que elegir un juguete es una decisión importante, queremos compartir contigo nuestro decálogo para elegir un juguete.

 

1. Antes de decidir, PENSARLO BIEN.
No regalar juguetes de forma indiscriminada.
Cualquiera no vale. Cada niño es diferente.

2. EL JUGUETE DEBE SER DESEADO
POR EL NIÑO O LA NIÑA,

pero la supervisión de los padres es importante.
Cuidado con la influencia de la publicidad y recordemos
que no es bueno darles siempre todo lo que piden.

3. QUE SEA SEGURO.
Comprobar que todos los productos cumplen
las normas de seguridad.
Hay que recordar mirar el etiquetado y consultar
encaso de duda.

4. Hemos de asegurar QUE SEAN
DIVERTIDOS Y AGRADABLES
de utilizar para
su destinatario; si no es así, no son buenos juguetes.

5. ADECUADOS A SU EDAD
Y PERSONALIDAD,
pensando en sus gustos y necesidades,
no en los nuestros.

6. QUE SEA SIMPLE NO ES MALO.
Aumenta las posibilidades de
usos que puede tener.

7. El mejor juguete no es
necesariamente el más caro.

8. Los juguetes PARA NIÑOS Y PARA NIÑAS
no tienen por qué ser diferentes.

9. Cuidado con los valores que pueden transmitir
algunos juguetes
(violencia, sexismo, etc.).

10. NO REGALAR DEMASIADOS
JUGUETES AL MISMO TIEMPO.

La excesiva cantidad de juguetes provoca
actitudes de capricho o menosprecio.

Esperamos que este decálogo os sirva de utilidad, cada vez que tengáis que elegir un juguete, pero si queréis saber más acerca de qué es lo mejor para los niños dependiendo de edades, gustos, .. podéis consultar en el manual para que papás y mamás aprendan a jugar.

¿Jugar por libre o con nosotros?

 

Es tan importante

que las niñas

y los niños

jueguen con

nosotros

como dejarles

jugar libremente.

 

 

Es bueno que compartamos momentos de juego con los niños, pero es fundamental que les dejemos jugar sin la intervención de los adultos.

Nuestras jugonas y jugones necesitan su propio tiempo. La libertad que les proporciona el juego es necesaria para madurar. Y esto se logra siendo autónomos y dueños de la situación mientras juegan.

El juego libre y compartido con otros niños les permite resolver situaciones, les obliga a negociar, a compartir, a resolver conflictos, a imaginar, a buscar alternativas...

El juego libre no dirigido por adultos es imprescindible para que los niños y las niñas
evolucionen por sí mismos.

Pero tampoco estamos obligados a entretener continuamente a nuestras hijas e hijos. El aburrimiento es una gran fuente de inspiración y les obliga a ejercitar su creatividad e imaginación.

Pero si nuestra opción es jugar con ellos, estupendo, echémosle un poco de imaginación, pongámonos a su altura y disfrutemos todos juntos.

Si quieres saber más puedes consultar en el "manual para que papás y mamás aprendamos a jugar"