En El País de Siempre Jugar hablamos el idioma de la diversión, pero si queréis que el peque hable otro idioma aparte del que se habla en casa, podéis considerar la educación bilingüe que, como todo, tiene sus cosas buenas y sus cosas menos buenas.
Ventajas
Las ventajas de una educación bilingüe son muy evidentes. Hoy en día es prácticamente fundamental hablar al menos dos idiomas, y más aún si la lengua materna no es el español. La educación bilingüe posibilita que nuestro niño aprenderá un segundo idioma a la perfección, y si además empieza a aprenderlo desde muy peque, el aprendizaje será mucho más rápido y llevadero, y la retención de la lengua será mayor: "El éxito en el aprendizaje de una segunda lengua no depende de cuánto tiempo la persona lo ha estado hablando, sino desde cuándo lo empezó a hablar". Además, muchos colegios bilingües ofrecen la posibilidad de aprender un tercer idioma, de manera que, al terminad la educación escolar, el niño podría perfectamente ser trilingüe, lo que sin duda alguna le facilitará muchas cosas conforme se vaya haciendo mayor.
Muchos colegios bilingües también educan al niño en la cultura de otro país, lo que hace que el niño sea más abierto y esté más receptivo a culturas que son diferentes a la suya. ¡Qué peques más listos! ¿Verdad?
Desventajas
Una de las desventajas más evidentes es el coste, ya que los colegios bilingües privados suelen ser bastante más caros que otros colegios. Actualmente este problema es menos común, porque hay muchos colegios públicos que ofrecen una educación bilingüe.
Muchos especialistas, como por ejemplo la psicopedagoga Marlúcia Pessoa, argumentan que los niños que estudian en colegios bilingües no llegan a conocer su cultura y su lengua materna con la misma profundidad que otros niños con educación monolingüe.
El aprendizaje también puede resultar más difícil, ya que intentar retener más de una lengua al mismo tiempo puede confundir a los niños.
¿Qué pensáis vosotros de los colegios bilingües?
Foto de Misterteacher


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