A partir de la semana 20 de embarazo, el bebé es capaz de oír. Por eso es importante hablarle, porque aunque no reconozca ni entienda las palabras, es una buena manera de tranquilizarle, darle a conocer la voz de mamá y papá, la musicalidad del lenguaje, las emociones a través de las palabras...
Algo parecido pasa con la música. Estudios científicos han demostrado que la música de Mozart tiene influye en el comportamiento de los bebés, y les ayuda a desarrollarse intelectual y creativamente. Durante el primer año, los bebés recuerdan la música que han escuchado mientras estaban dentro del vientre materno. Si la música que le gusta a la mamá y que la tranquiliza, la escucha el pequeñajo, sentirá paz y tranquilidad, porque son las sensaciones que le ha trasmitido su mamá mientras la escuchaba dentro de ella.
Para que veáis lo mucho que les gusta la música a los bebés, y lo bien que se lo pasan escuchándola y bailando, os dejo este vídeo:


Escribe un comentario