Orígenes de Halloween

Halloween es un festival de origen celta, cuyo nombre original es Samhain. Samhain significa "final del verano". En este tiempo, los celtas recogían la cosecha de cara al frío invierno. Se describe como una comunión con los espíritus de los difuntos que, en esta fecha, tenían autorización para caminar entre los vivos, dándosele a la gente la oportunidad de reunirse con sus antepasados muertos. Para mantener a los espíritus contentos y alejar a los malos de sus hogares, dejaban comida fuera, una tradición que evolucionó convirtiéndose en lo que hoy hacen los niños yendo de casa en casa pidiendo dulces.

Las jack-o'-lanterns, como se conocen a las típicas calabazas talladas e iluminadas de Halloween, tienen una historia muy curiosa. El mito irlandés habla sobre un hombre llamado Stingy Jack (Jack el Tacaño), que engañó al Diablo varias veces para que le prometiera que no se llevaría su alma al infierno una vez hubiera muerto. Stingy Jack fue condenado a vagar eternamente, con sólo un trozo de carbón ardiente para guiarse, el cual metió dentro de un nabo para poder llevarlo. De ahí la tradición de colocar nabos, patatas o remolachas con velas dentro en las ventanas.

La costumbre de disfrazarse también llega de los celtas, que en la noche del 31 de Octubre, cuando la línea entre los vivos y los muertos era más fina que nunca, apagaban los fuegos de las casas para hacerlas frías e incómodas, y se disfrazaban como personajes grotescos mientras sembraban el caos por su propio poblado. Esto asustaba a los espíritus, que no se atreverían a acercarse. Hoy, esta costumbre forma parte de la diversión de Halloween.

Disfraces de Halloween

Disfrazarse es la parte más divertida de Halloween, sobre todo para los peques. Hay disfraces muy fáciles de hacer y que a los niños seguro que les encantan:

- Zombie: Cogemos ropa vieja o ropa que no se pongan y la rompemos por algunos sitios, como las rodillas, las mangas de la camiseta....con pintura roja simulamos la sangre y con betún de zapatos o pintura negra o marrón ensuciamos un poco la ropa (no mucho para que el enano no se manche). En la cara, podemos pintársela blanca y hacerle ojeras con un lápiz negro, y con el lápiz rojo pintamos la sangre. Si queremos que parezca más real, podemos comprar látex líquido (no es peligroso porque no es tóxico y se puede aplicar directamente sobre la piel) como el que usan para el maquillaje de las pelis, y con eso y pintura podemos crear diferentes texturas: heridas, quemaduras...

- Fantasma: Un disfraz muy fácil pero que bien hecho puede ser muy chulo es el de fantasma. Cogemos una sábana blanca vieja y se la ponemos encima al niño. Con la referencia de su cara, le pintamos los ojos y los recortamos. Hacemos pequeños cortes y roturas en el resto de la sábana. Con una bola de corcho pintada de negro y una cadena de plástico hacemos una bola negra para colgársela del pie. Con unos guantes blancos se esconden las manos y ¡voilá! perfecto disfraz de fantasma.

- Bruja: También muy fácil. Necesitamos una falda negra y  una camiseta negra o un vestido negro. Podemos hacer la falda nosotros (con tela negra y tul) o ponerle tul a una falda negra que ya tengamos. Pintamos la cara de verde y un lunar gordo con un lápiz negro. Para el gorro, podemos usar cartulina negra: hacemos un cono y lo pegamos con celo para que no se deshaga. Medimos la circunferencia de la base del cono y recortamos un 'donut' de cartulina en el que el agujero pequeño sea del mismo tamaño que la base del cono. Esto es el ala del gorro de bruja, y la podemos hacer tan grande como queramos. Una vez lo tengamos todo pegado, lo llevamos todo por fuera de pegamento en spray o en barra, y le pegamos trocitos de tela, o estrellas plateadas, o podemos llenarlo de purpurina. ¡Seguro que a la enana le encanta ayudar! Con unos zapatos negros tenemos el disfraz completo :)

- Gato negro: Con unos leotardos negros y un body negro (por ejemplo, de lo que se usan para hacer ballet) tenemos el disfraz de gato negro en un momento. Las orejas son muy fácil de hacer: recortamos 4 triágulos de fieltro negro y 2 de fieltro rojo o rosa, un poco más pequeños. Cosemos los triángulos negros de 2 en dos y les ponemos un poco de algodón entre medio para que se queden tiesos y no se doblen. Pegamos o cosemos los dos triángulos pequeños a cada una de las orejas, y todo esto lo cosemos a una diadema. ¡Orejas hechas y disfraz terminado! Para los zapatos podemos usar cualquier zapatos negro, o también bailarinas negras.

También podéis encontrar disfraces muy fáciles y originales en Fiesta Fácil, y en Bebés y más han puesto unas máscaras chulísimas para imprimir.

Decoraciones

Decorar la casa para Halloween es una actividad muy divertida para hacer en familia. Los colores principales son el negro y el naranja, así que podemos empezar comprando globos de estos colores y poniéndolos por toda la casa. Con cartulina negra podemos recortar siluetas de murciélagos y pegarlas a las ventanas, quedarán chulísimas cuando la casa esté iluminada desde dentro. También  podemos pegarle un palito a la parte de abajo de las figuras y ponerlas delante de una vela para que hagan sombras. ¡Cuidado con dejar las velas desatendidas! No queremos que se queme nada :) Con papel maché negro y naranja podemos hacer cadenas de papel para poner por toda la casa, y colocamos telarañas falsas (en cualquier tienda de disfraces las encontramos) por las esquinas. ¡Fantasmagórico!

Las estrellas de Halloween son las calabazas. Tallar una puede parecer muy difícil pero en realidad es facilísimo. Os dejo un vídeo explicativo para que veáis que cualquiera puede hacerlo :)

Comida

Podemos servir crêpes y, con sirope de chocolate, hacerles formas encimas: telarañas, arañas, murciélagos...¡una comida riquísima y facilísima! También podemos hacer escobas de bruja, fantasmitas de merengue

¿Qué mas se os ocurre?

Fotos de J. StarBrandy Shaul