¿A que sería útil poder saber en todo momento dónde está el peque?

Pikavú sirve justo para esto. Es un localizador de niños en forma de reloj que el niño se pone, y a través de un GPS, podemos saber en todo momento dónde está. Es resistente al agua y a los golpes, así que es perfecto para cuando vamos a algún parque de atracciones o alguna fiesta. El receptor del GPS es pequeño, del tamaño de una consola, lo que permite que se pueda llevar siempre encima, y además tiene mapas de todo el mundo que se descargan automáticamente cuando se localiza al niño.

El reloj tiene también un cierre de seguridad, para que ni el propio niño ni otra persona se lo pueda quitar, y un botón para avisar de cualquier peligro. Tiene una autonomía de hasta 3 días y medio.

¿Qué os parece la idea? A mí me parece una buenísima idea, y espero que su uso se extienda.