Cuento escrito por :                Juan Carlos Garrido del Pozo

 

 Andrea está malita, y eso es un auténtico tostón. Y no sólo porque no cese un segundo de toser y moquear, sino porque se tiene que se tiene que pasar el día entero en la cama, ¡la cosa más aburrida del mundo!

 Por fortuna, esa tarde papá llega pronto. El papá de Andrea tiene un libro mágico, del que cada día lee infinidad de historias, siempre distintas, y que nunca se acaba. Además, da la casualidad que estos cuentos son siempre del tipo exacto que a Andrea le apetece escuchar. En las aventuras que relata, las princesas no son tontorronas ni se dejan atrapar por el primer dragón que se encuentran, sino que son bien listas y tienen unas ocurrencias que te mondas.

Un día, su papá salió de viaje, y Andrea le pidió a su hermano mayor que le leyese un cuento del libro mágico. Su hermano Luis no tiene ni idea de a qué libro se refiere, pero Andrea, que es más lista que un conejo, sabe dónde lo guarda papá y se lo da a Luis para que lo lea. Mi hermano Luis dice que en ese libro no hay escrito ningún cuento porque es una agenda. A pesar de que Luis le muestra las hojas en blanco, Andrea no le cree, pues ella conoce muy bien el libro y tiene claro que es justo ese.

Al día siguiente, vuelve papá, y Andrea le cuenta que Luis afirma que el libro mágico es una agenda.

- ¡Qué sabrá Luis de libros mágicos! Además, ¿sería mágico de veras si se dejase leer por cualquiera?

Complacida, Andrea se arropa en su cama mientras se dispone a escuchar una nueva historia de princesas valientes.