El viejo rey ordenó a la bruja que hiciera algo para que su voz volviera a retumbar por los muros de palacio, para que sus súbditos le volvieran a mirar con cariño y las mujeres le tuvieran entre sus brazos una vez más. La bruja le miró y en un, dos, tres... le volvió bebé.

 

 

Minicuento publicado por juguettos en su catálogo de navidad 2011