¡Sácale los colores al otoño!

Llego el otoño, el frío, llueve, caen las hojas y no se puede salir a jugar. Pero ¿es momento de ponerse melancólico? ¡Rotundamente no! Hace un tiempo magnífico para calzarse las botas de lluvia y saltar sobre los charcos, para tirarse montones de hojas secas sobre la cabeza y, también, quedarse en casa haciendo estas súper manualidades de otoño que nos ofrece el Blog ruso Kokokokids.

Aprovechando que los árboles cambian su armario con el frío y se dedican a deshacerse de sus hojas, recoge unas cuantas de distintos tipos en cualquier parque.

1º Coge una hoja y ponle “pintura de dedos” (al agua) por el lado donde tiene los “nervios” (que son como las venas por las que va la savia). Puedes usar un solo color o combinar dos o tres colores otoñales (de la gama de los rojos, naranjas, marrones…).

2º Pon la parte pintada sobre una cartulina o un cartón. Luego retírala con cuidado sin presionar mucho. Deja que se seque y tendrás pintado el “negativo” de la hoja en colores. Puedes hacer cuadros individuales con distintos tipos de hojas y cambiando los colores:

O también puedes convertir las hojas en árboles y pintar un paisaje alrededor. Si tienes sellos de animales puedes ponerlos junto al tronco:

Otra opción es, con distintos tipos de hojas juntos, hacer un bosque de otoño con hojas caídas (las hojas del suelo se hacen mojando la goma trasera de un lápiz en la pintura):

Con hojas secas y ceras también se pueden hacer unos diseños muy chulos. Pon la hoja con los “nervios” hacia arriba y sobre ella coloca un folio fino de papel.

Coge una cera y frota el folio con el lateral de esta presionando un poco. Ves cambiando de hoja y de cera usando el mismo folio y conseguirás un estupendo dibujo como este:

Otra manualidad que nos ofrece el Blog Kokokokids es hacer postales de otoño. Recorta folios para acuarelas (tienen que ser gorditos) y hazlos del tamaño de una postal (unos 10 x 15 cm.). Con un pincel, agua y acuarelas dibuja un fondo de cielo. Recuerda que tienes que usar colores de cielo otoñales, como morados, azules apagados y violetas. Diluye mucho el color para que se fundan entre ellos.

Luego haz una serie de sellos con patatas (en la foto aparecen hechos de madera). Para esto pide la ayuda de un adulto. Recorta una patata (o una goma de borrar) por la mitad y con mucho cuidado haz el relieve de un pájaro en vuelo y de casas. Puedes copiar estos sencillos diseños (cuando más simple el diseño mejor quedará):

Luego moja tu sello en la acuarela y estámpalo sobre el fondo de cielo (que tiene que estar ya seco). Juega con distintas ubicaciones y diseños. Al tener los dibujos en sellos podrás repetirlo tantas veces como quieras.

Ahora detrás de cada postal puedes poner una poesía de otoño (el otoño es una de las mejores estaciones para hacer rimas) y regalarlas a todos tus familiares para que descubran que “el otoño es una estación que mola un montón”.

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