Jugar no es un capricho ¡ es una necesidad !

Jugar es una manera de descubrir el mundo, es una forma de expresión  y comunicación, una necesidad vital… El juego es un factor indispensable para el desarrollo del cuerpo y de la personalidad. El juego es un actividad total, ya que estimula al niño a explorar, investigar, crear, imitar… Además, resulta una actividad placentera, agradable y divertida. Es el mejor alimento para que progrese tanto su inteligencia resolutiva como la emocional.

¿Por qué es bueno jugar?

1 Hace falta para MADURAR, ya que jugando se conoce y asimila el entorno.

2 Genera PLACER, divierte, entretiene, crea momentos de felicidad…

3 Facilita otros APRENDIZAJES: colores, formas, números, profesiones, normas y miles de trillones de cosas más.

 

Un niño que no juega no se desarrolla con normalidad. El juego tiene una razón de ser biológica y psicológica: ES UNA FORMA DE ADAPTACIÓN A LA REALIDAD y la realidad se construye a nuestro alrededor de la forma en que hayamos llegado a ella.

 

 

Extraído del  “manual para que mamás y papás aprendamos a jugar”. Elaborado en colaboración con el equipo de expertos en juego y desarrollo infantil del Departamento de Pedagogía-Producto del Instituto Tecnológico del Juguete (AIJU),

¿Qué pueden enseñarnos los juguetes?


Todos los juguetes bien concebidos pueden ayudar a los niños en su desarrollo, aunque habitualmente pensemos que solo los juguetes tradicionalmente denominados como “educativos” pueden ayudar en esta tarea.

Por tanto tenemos que separar lo que son juguetes educativos (todos los juguetes) de los juguetes didácticos, que son aquellos que están pensados para aprender.

No es bueno centrarnos en un tipo de juguete. Para que el desarrollo de las múltiples facetas de los niños sea completo tenemos que utilizar una gran variedad de juguetes. Los principales son:

  • Motricidad fina: aquellos que proponen manipular piezas pequeñas desarrollando la habilidad manual.

Así que recordad: ¡con todos los juguetes se aprende!