¡Un melón como un camión!

Hoy en día estamos acostumbrados a que con ordenador se puede transformar cualquier fotografía. Con programas de fácil manejo (incluso en los fotomatones callejeros) es fácil cambiarnos el color del pelo, hacernos crecer la nariz sin necesidad de decir mentiras, aumentar nuestros músculos cual Popeye o hacernos volar con un fondo de estrellas. Pero la manipulación fotográfica nació casi a la misma vez que la fotografía como nos enseñan estas simpáticas postales de principios del siglo XX.

Puedes descubrir muchas más fotografías de estas asombrosas granjas en este artículo de la revista Wired. Lo más impresionante es que estos colages son de 1900. Y es que hay que enseñar a los niños que con habilidad y un poco de paciencia se puede hacer de manera manual las mismas cosas que mediante las herramientas digitales. La mayoría de las veces incluso es más divertido. Recorta, pega y haz colages con distintas fotografías que puedes sacar con tus hijos de las revistas. Haz retoques fotográficos poniendo cabezas de animales en cuerpos de personas, o juega a poner personajes en paisajes contradictorios (gente en bañador en el polo, oficinistas con traje en mitad de una selva, etc.). Las combinaciones a la hora de hacer colages son infinitas. Descubre que para jugar con las imágenes lo más entretenido son los trabajos manuales.

¡El mundo ha encogido!

¿Y si pudiéramos convertir el mundo en un juguete? No estaría mal ¿eh? De momento lo más parecido a esto que podemos conseguir es estar el mayor tiempo posible en el País de Siempre Jugar, y si no, realizar fotografías con la técnica llamada: Tilt-shift. Con ella se consiguen fotos que convierten los paisajes en mundos de juguete en miniatura.

Utilizando un objetivo especial (un poco torcido) que produce un desenfoque gradual se consigue un efecto de miniatura, como en estas fotos de los Juegos Olímpicos de Londres:

Foto de Alex Livesey (Getty Images).

Foto de Cameron Specer (Getty Images).

Foto de Cameron Specer (Getty Images)

Foto de Mark Kolbe (Getty Images)

Para conseguir estas fotos hay que tener el equipo adecuado, pero también existe una forma muy fácil de volver maquetas nuestras fotos de vacaciones. Solo hay que entrar en esta Web y cargar nuestra foto. Después elegiremos el área que queremos enfocada y automáticamente conseguiremos el mismo efecto. Algunos ejemplos sacados de la Web:

Haz distintas pruebas. Las fotos que mejor quedan son paisajes con sujetos lejanos (las playas quedan especialmente bien). Pon enfocado el lugar donde estén los objetos (trenes, edificios, etc.) o personas principales.

Y más fácil todavía, si tienes un smartphone también puedes descargar este programa y minimizar el mundo desde tu teléfono.

Juega a juguetizar el mundo y comparte las fotos con nosotros.

Digamos juntos ¡PATATA!

Cada día la fotografía está más cerca de nosotros. Cámaras réflex, compactas o móviles andan siempre presentes en vacaciones, cumpleaños y demás eventos familiares. Ahora la foto trasciende de simple recuerdo y pasa a convertirse en una forma de compartir nuestra vida y momentos felices con el resto de nuestros familiares y amigos mediante las redes sociales. Por eso hoy queremos proponeros… ¡limpiar las pelusas de debajo de la cama! Que no, lo que hoy queremos proponeros, como siempre, es jugar, y para eso la fotografía, nos puede ayudar a pasar un buen rato con nuestras hijas e hijos.

Hacerle fotos a nuestros hijos es siempre divertido, pero puede serlo aun más si lo convertimos en un juego. Ten tiempo por delante, usa disfraces, escenografías, intenta contar historias, utiliza a tus hijos de modelos y planea entre todos cómo puede ser la sesión fotográfica. Da igual que las fotos queden más o menos bien, lo importante es que resulten divertidas y que paséis un buen rato haciéndolas. Seguro que con el tiempo vais mejorando y termináis siendo unos grandes profesionales de la fotografía.

Una buena forma de ir consiguiendo cada vez mejores fotos, es copiar los trabajos de fotógrafos conocidos pero con tus propios hijos. Por eso hoy os queremos hablar del caso de Jason Lee.

Jason es un fotógrafo de California que trabaja haciendo bodas, pero no ha sido con esas fotos con las que se ha hecho famoso. Sus trabajos son ahora conocidos en todo el planeta porque en 2006 su madre cogió una enfermedad que le hacía estar en el hospital mucho tiempo, entonces, para que se le hiciera menos dura la estancia hospitalaria, decidió mandarle fotos de sus nietas (las hijas de Jason) a cada cual más divertida.

Las fotos de Kristin y Kayla han dado la vuelta al mundo y se han convertido en protagonistas de varias campañas publicitarias. Todas estas instantáneas las han recogido en el Blog de “Kristin and Kayla” . De el Blog son todas las fotos de este artículo, y en él podemos ver como han ido creciendo estas dos hermanas jugando con su padre a hacer fotos.

Kristin y Kayla nos cuentan en su Facebook que les gusta gritar todo lo alto que puedan sus pulmones, comer dulces, no hacer los deberes, ver la tele, los animales de peluche y pelearse la una con la otra. Vamos, que no se diferencian en nada a tus hijos, así que ya sabéis, a convertir la fotografía en un juego con ellos, a pasar buenos ratos juntos y a compartir con nosotros y el resto de lectores del Blog vuestras fotografías (si tenemos muchas podemos montar un super concurso).

Y ahora a gritar bien fuerte ¡PATAAAAAAAAATA!