El juguete en la historia de la humanidad

Afortunadamente, el ser humano siempre ha sentido la necesidad de inventar y utilizar juegos y juguetes a edades muy tempranas. Ya en la prehistoria, hay indicios de los primeros juguetes que se fabricaban con elementos de la naturaleza como conchas, palos o piedras. Quizá también se fabricaran otros con materiales más efímeros, como plumas u hojas, pero no han llegado hasta nuestros días. Las evidencias arqueológicas sitúan los primeros juguetes en Mesopotamia. Hace más de 5000 años, los niños babilonios ya utilizaban tabas para sus juegos, que no eran más que huesos de corderos, terneros u otros animales rumiantes. Entre los juguetes más antiguos hallados en los yacimientos se han encontrado sonajeros, pequeños barquitos y reproducciones a menor escala de utensilios cotidianos propios de adultos como martillos o silbatos. Incluso en algunos yacimientos íberos se han encontrado lo que sin duda son primitivos tableros para juegos de mesa infantiles. En el antiguo Egipto, alrededor del 2000 A.C. los más pequeños usaban canicas para entretenerse o corrían detrás de pelotas hechas de juncos. En el año 1000 A.C., en China, padres e hijos ya hacían volar por el aire sus cometas, o “papalotes”. En el año 600 A.C., se crea en India el Chaturanga, antecesor del ajedrez moderno. Durante el Imperio romano, del 27 A.C. al 476 D.C. eran habituales los yoyós, las peonzas y las muñecas fabricadas en barro, marfil, hueso o madera que contaban además con diversos complementos como diminutas cunas, barreños o cubitos. En el caso de los muñecos con forma humana es más difícil determinar si se trata verdaderamente de juguetes, o eran figuritas votivas creadas para actividades religiosas o de magia. Para poder precisar si eran juguetes, se determina si el lugar donde aparecieron era o no zona de ceremonias y rituales y se valoran las característica físicas: si en la figura aparecen símbolos reproductivos, casi con total seguridad eran exvotos. Las muñecas sobrevivieron a la caída del Imperio romano y fueron evolucionando a medida que iban conociéndose nuevos materiales de fabricación. En la Edad Media se introdujo el vidrio y fueron perfeccionándose hasta tal punto que durante el Renacimiento se convirtieron en regalos de reyes, con joyas y vestidos de lujosos brocados, pasando de ser un entretenimiento de niños a un objeto de lujo para grandes coleccionistas. Mientras, los niños de menos recursos económicos jugaban con muñecos de paja, trapo y cartón. O en la calle, al aire libre, inventando cientos de juegos que han llegado hasta nuestros días.

“Juegos de niños” (1560) Pieter Brueghel. Kunsthistorisches Museum (Viena)

En este cuadro “Juegos de niños” que el pintor flamenco Pieter Brueghel creó en 1560, se muestran escenas de hasta 84 juegos infantiles: la gallina ciega, la peonza, el churro, la cucaña, pares o nones, “la sillita de la reina”, el juego del aro, muchos conocidos desde la época de la Antigua Roma o incluso antes. Este cuadro es un ejemplo claro e importantísimo de los usos y costumbres de la infancia con respecto a sus ratos de ocio y diversión. Durante la Revolución Industrial del siglo XVIII, se vivió el mayor conjunto de transformaciones económicas, tecnológicas y sociales de la historia de la humanidad desde el Neolítico, algo que afectó naturalmente al proceso de fabricación de juguetes y muñecos. Aunque la mayoría de los niños seguía jugando con juguetes artesanales, hechos por ellos mismos en la mayoría de las ocasiones, la evolución de la tecnología permitió crear objetos cada vez más parecidos a los reales para entretener a los más pequeños. Los juguetes comenzaron a producirse de manera industrial empleándose materiales nuevos como la hojalata. A principios del siglo XX se introduce la electricidad en los juguetes por pura casualidad. Joshua Lionel Cowen fabricó un tren eléctrico como reclamo publicitario para el escaparate de su juguetería pero recibió tantas peticiones de sus clientes que el invento acabó convirtiéndose en un clásico de la industria juguetera mundial. El nacimiento del automóvil propició también que en pocos años se pusieran a la venta pequeños coches de metal a escala (scalex) que fueron incorporando con el tiempo luces y motor eléctrico. Sin embargo la auténtica revolución del juguete llegó en la segunda mitad del siglo XX. En 1948, se aplica el plástico por primera vez a una muñeca, una fantástica novedad que permitió aumentar la producción y abaratar los precios. Las muñecas se democratizan entonces y dejan de estar únicamente al alcance de grandes señores. Desde entonces hasta nuestros días, con videojuegos, 3D y realidad virtual, el juguete no ha parado ni parará nunca de evolucionar.

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BIBLIOGRAFÍA

Juguetes en la prehistoria

Cronología de los juguetes

El juego en la Edad Media

La Revolución Industrial

El juguete a lo largo de la historia