10 juguetes y juegos tradicionales

¿Os acordáis de los juguetes que teníais de pequeños? ¿Y qué nos decís de los juegos tradicionales con los que os pasabais horas y horas jugando? Hoy con nuestro post os queremos hacer viajar en el tiempo para que volváis a recrear momentos mágicos de vuestra infancia.

juegos tradicionales

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¡Hazlo tú!

Descubre nuestros juguetes más creativos para construir, montar y desmontar tantas veces como quieras ¿El limite? ¡Tu imaginación!

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Con nuestra línea “Hazlo tú”, los peques aprenden a diferenciar tamaños, se familiarizan con las formas geométricas, desarrollan habilidades motrices y de precisión, también su coordinación y su creatividad, fomentan su autoestima al sentir el resultado como propio (¡Lo he hecho yo solito!) y aprenden a jugar en equipo (¡Lo he hecho con papá y mamá! ) 🙂

¡Disfruta de nuestra línea #HazloTú para niños y niñas de todas las edades! Toda una experiencia divertida y motivadora.

Mamá, papá, ¿jugamos?

Mamá, mamá, ¿juegas conmigo? Papá, ¿me coges? Mira, mira, mamá, ven… Papá, papá, ¿jugamos?

Cómo conjugar todas estas peticiones cuando dan las 7 de la tarde y hay que preparar la reunión del día siguiente, hacer la cena, bañarles… Los beneficios del juego entre padres e hijos son indiscutibles:

Estimula nuestra creatividad y la suya.

Favorece nuestros vínculos físicos y emocionales.

Fomenta la confianza y la comunicación…

Pero a veces es complicado compaginar su vitalidad con nuestro agotamiento y desgaste diario. Hoy en Juguettos os proponemos algunas ideas para favorecer el juego entre padres e hijos y convertirlo en un momento de disfrute y diversión para todos.

 

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Haz cualquier lugar bueno para jugar : ¿Por qué no jugar sobre la encimera mientras papá cocina? ¿O en la bañera mientras mamá les baña? ¿Y si hoy ponen la mesa los Clicks? ¿O Barbie? Cualquier lugar es idóneo para jugar, hasta las actividades cotidianas se pueden convertir en fuente de inspiración para crear divertidos juegos. ¿Quién dice que el pasillo no es un magnífico lugar para celebrar carreras?

Panifica pequeños juegos: Abandonemos durante quince minutos ¿qué son quince minutos? nuestro yo adulto para pensar como lo haría nuestro hijo, tirémonos al suelo, olvidemos las reglas. Cinco minutos después podremos alternar con algo de trabajo o actividad doméstica, mientras ellos planifican el siguiente juego. De quince en quince minutos, habrá tiempo para todo.

Baila con ellos: Porque el baile es un magnífico juego. Escoged juntos una canción que os guste y saltad, cantad, desestresaos 🙂 Para ellos será un excelente ejercicio físico y para nosotros un divertido modo de eliminar tensión.

Teatro casero: Sugiéreles que ideen una obra de teatro mientras tú terminas tus compromisos laborales o domésticos; que se disfracen, que hagan el decorado y piensen el argumento.  Escenificarla delante de sus padres será el mejor premio para ellos.

Juegos itinerantes: Si tienes que ir de un sitio a otro, en el coche, en el metro, elige juegos que no necesiten escenario ni tablero. “Caliente o frío”, “Palabras encadenadas”, “Tú tarareas y yo adivino”, “Veo, veo”… ¿Se os ocurre alguno más?…

Sea cuál sea el juego, dure lo que dure, para los peques no hay mejor forma de crecer que imaginando, charlando y jugando con su madre y/o con su padre. Juntos o por separado ¡Son tantas cosas buenas las que se pueden hacer!

 

 

 

 

El juguete en la historia de la humanidad

Afortunadamente, el ser humano siempre ha sentido la necesidad de inventar y utilizar juegos y juguetes a edades muy tempranas. Ya en la prehistoria, hay indicios de los primeros juguetes que se fabricaban con elementos de la naturaleza como conchas, palos o piedras. Quizá también se fabricaran otros con materiales más efímeros, como plumas u hojas, pero no han llegado hasta nuestros días. Las evidencias arqueológicas sitúan los primeros juguetes en Mesopotamia. Hace más de 5000 años, los niños babilonios ya utilizaban tabas para sus juegos, que no eran más que huesos de corderos, terneros u otros animales rumiantes. Entre los juguetes más antiguos hallados en los yacimientos se han encontrado sonajeros, pequeños barquitos y reproducciones a menor escala de utensilios cotidianos propios de adultos como martillos o silbatos. Incluso en algunos yacimientos íberos se han encontrado lo que sin duda son primitivos tableros para juegos de mesa infantiles. En el antiguo Egipto, alrededor del 2000 A.C. los más pequeños usaban canicas para entretenerse o corrían detrás de pelotas hechas de juncos. En el año 1000 A.C., en China, padres e hijos ya hacían volar por el aire sus cometas, o “papalotes”. En el año 600 A.C., se crea en India el Chaturanga, antecesor del ajedrez moderno. Durante el Imperio romano, del 27 A.C. al 476 D.C. eran habituales los yoyós, las peonzas y las muñecas fabricadas en barro, marfil, hueso o madera que contaban además con diversos complementos como diminutas cunas, barreños o cubitos. En el caso de los muñecos con forma humana es más difícil determinar si se trata verdaderamente de juguetes, o eran figuritas votivas creadas para actividades religiosas o de magia. Para poder precisar si eran juguetes, se determina si el lugar donde aparecieron era o no zona de ceremonias y rituales y se valoran las característica físicas: si en la figura aparecen símbolos reproductivos, casi con total seguridad eran exvotos. Las muñecas sobrevivieron a la caída del Imperio romano y fueron evolucionando a medida que iban conociéndose nuevos materiales de fabricación. En la Edad Media se introdujo el vidrio y fueron perfeccionándose hasta tal punto que durante el Renacimiento se convirtieron en regalos de reyes, con joyas y vestidos de lujosos brocados, pasando de ser un entretenimiento de niños a un objeto de lujo para grandes coleccionistas. Mientras, los niños de menos recursos económicos jugaban con muñecos de paja, trapo y cartón. O en la calle, al aire libre, inventando cientos de juegos que han llegado hasta nuestros días.

“Juegos de niños” (1560) Pieter Brueghel. Kunsthistorisches Museum (Viena)

En este cuadro “Juegos de niños” que el pintor flamenco Pieter Brueghel creó en 1560, se muestran escenas de hasta 84 juegos infantiles: la gallina ciega, la peonza, el churro, la cucaña, pares o nones, “la sillita de la reina”, el juego del aro, muchos conocidos desde la época de la Antigua Roma o incluso antes. Este cuadro es un ejemplo claro e importantísimo de los usos y costumbres de la infancia con respecto a sus ratos de ocio y diversión. Durante la Revolución Industrial del siglo XVIII, se vivió el mayor conjunto de transformaciones económicas, tecnológicas y sociales de la historia de la humanidad desde el Neolítico, algo que afectó naturalmente al proceso de fabricación de juguetes y muñecos. Aunque la mayoría de los niños seguía jugando con juguetes artesanales, hechos por ellos mismos en la mayoría de las ocasiones, la evolución de la tecnología permitió crear objetos cada vez más parecidos a los reales para entretener a los más pequeños. Los juguetes comenzaron a producirse de manera industrial empleándose materiales nuevos como la hojalata. A principios del siglo XX se introduce la electricidad en los juguetes por pura casualidad. Joshua Lionel Cowen fabricó un tren eléctrico como reclamo publicitario para el escaparate de su juguetería pero recibió tantas peticiones de sus clientes que el invento acabó convirtiéndose en un clásico de la industria juguetera mundial. El nacimiento del automóvil propició también que en pocos años se pusieran a la venta pequeños coches de metal a escala (scalex) que fueron incorporando con el tiempo luces y motor eléctrico. Sin embargo la auténtica revolución del juguete llegó en la segunda mitad del siglo XX. En 1948, se aplica el plástico por primera vez a una muñeca, una fantástica novedad que permitió aumentar la producción y abaratar los precios. Las muñecas se democratizan entonces y dejan de estar únicamente al alcance de grandes señores. Desde entonces hasta nuestros días, con videojuegos, 3D y realidad virtual, el juguete no ha parado ni parará nunca de evolucionar.

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BIBLIOGRAFÍA

Juguetes en la prehistoria

Cronología de los juguetes

El juego en la Edad Media

La Revolución Industrial

El juguete a lo largo de la historia

¡Prohibido adultos!

Hay una edad en que niñas y niños descubren que les gusta tener su propio espacio. Pero no les sirve el cuarto que sus padres les han decorado con todo el cariño. No, ellos necesitan un espacio hecho a su medida, intimo, divertido y construido con sus propias manos. Este lugar se convertirá en un sitio único de juego donde vivir la aventura de descubrir su independencia y personalidad. Por eso desde el País de Siempre Jugar queremos dar una serie de consejos para que niñas y niños puedan construir EL MEJOR FUERTE (o castillo, gruta, escondite, guarida, refugio, campamento secreto…).

  • Los mejores materiales para construir un fuerte en casa son los cojines, las sabanas y cualquier tipo de telas, los colchones y colchonetas, las sillas, cajas de cartón y los espacios de debajo de las mesas. Cuantos más elementos distintos tenga más veces se podrá cambiar de forma.
  • Pon una puerta con una tela que se pueda poner y quitar o con un trozo de cartón. En ella hay que poner un cartel bien grande con un “prohibido el paso” o “cuidado con el monstruo” o “a quien traspase estos muros les caerá la maldición del faraón”. Recuerda que es nuestro fuerte y no queremos que entre nadie sin permiso.
  • Construye también una segunda puerta secreta para entrar y salir por ella sin que ninguna persona se dé cuenta. Tiene que ser más pequeña que la principal y, lo mejor, es que esté camuflada y parezca que es otra cosa. Recuerda que cuanto más pequeña sea esta entrada, menos podrán entrar por ella los adultos.
  • El espacio interior no puede ser muy grande. Que como mucho solo puedan entrar un par de amigas o amigos con los formar un club secreto.

  • Utiliza luces de baja intensidad para iluminar el interior. Las luces de navidad o luces nocturnas pueden quedar muy bien (pero ojo tienen que ser de las que no se calientan). Si no, una linterna puede dar la mejor iluminación.
  • Esconde dentro de tu fuerte un buen arsenal para pasar el rato. No olvides algo de comida, como unas patatas fritas, unos prismáticos o un periscopio (dentro de poco explicaremos en este Blog como construir uno) para mirar fuera, tu música favorita y una buena colección de libros y cómics. ¿Has probado alguna vez a leer un libro de miedo dentro de un fuerte a la luz de una linterna? Eso sí que es una aventura.

  • Puedes construir tu fuerte en cualquier lugar de la casa, pero seguramente habrá que recogerlo por la noche. Si te construyes el fuerte en tu propia habitación podrás hacerlo más permanente y así siempre tendrás un espacio único solo para ti.

  • Y no olvides la regla más importante de los fuertes ¡son solo para niñas y niños! A los adultos los queremos bien lejos. Para apartarlos ponles trampas cerca del fuerte, como un periódico a medio abrir (no podrán resistirse a cogerlo y leérselo y así nos habremos librado de ellos) o sus gafas o teléfonos móviles (cuando los vean se creerán que estaban buscando eso y se olvidarán de nuestro fuerte).

Al entrar en un fuerte siempre encontrarás un territorio del País de Siempre Jugar.

¡Estoy aquí!

Empiezan las clases y dentro de nada vuestras hijas e hijos tendrán que empezar a aprender listas, que a ellos les parecerán interminables, de países, capitales, ríos, lagos, montañas, islas y cabos.

Samuel Sierra (CC)

Si se aprenden estos nombres como loros no tardarán en volver a olvidarlos, y es una pena, porque conocer el mundo, sus lugares y medidas expande las mentecillas hasta hacerlas inmensas, consiguiendo que nos miremos menos al ombligo y veamos más lejos convirtiéndonos en ciudadanos del mundo.

Foto de I ehtan (CC)

Por eso en el País de Siempre Jugar queremos convertir los mapas en juego y conseguir así que, pequeñas y pequeños, descubran que aprender a usar los mapas puede ser muy divertido. Ayudándonos a la orientación espacial (evitando que los pequeños se desorienten y pierdan fácilmente), haciendo que disfrutemos más los viajes, abriéndonos “un mundo” de conocimientos y volviéndonos más tolerantes.

¿Cómo jugar con los mapas?

Con los niños más pequeños los mapas sirven para identificar colores (de los distintos países), y más adelante aprender a descubrir ríos, mares, lagos y montañas.

Foto de darviel (CC)

Coloca un mapa en su habitación y con chinchetas de distintos colores jugar a poner los lugares en los que habéis estado de viaje (se puede poner sujeta con la chincheta una foto del viaje) y otros colores para los lugares donde queréis ir (con una imagen de alguna revista). Señala también donde vivís vosotros con una foto del niño o la niña, y también donde viven vuestros familiares con sus fotos respectivas (los abuelos, los tíos, los amigos que se hayan tenido que ir a vivir lejos…). Poco a poco os ira quedando un mapa súper chulo.

Cuando vayáis a hacer un viaje repasa el trayecto con tus hijos. Mirar por donde vais a pasar y así, luego podrán reconocer esos lugares en el trayecto y el viaje se convertirá en un juego de buscar y encontrar.

Foto de FCV (CC)

Con la ayuda de un mapamundi, y varias niñas y niños, hacer competiciones de quién encuentra antes lugares en el mapa. En una hoja de papel que cada niño se dibuje un pasaporte, quien vaya encontrando antes cada lugar lo pone en su pasaporte con un sello, quien más sellos tenga al final del juego gana el premio al mejor explorador.

Dibuja un mapa de tu casa y escóndele notas a tus hijos. Con la ayuda del mapa y las pistas de las notas deberán encontrar el tesoro escondido (que puede ser una bolsa de canicas bien brillantes o monedas de chocolate). Para que aprendan orientación y a aplicar medidas, en las notas usa los conceptos como derecha-izquierda, un metro adelante, seis pasos hacia el norte, etc. Ayuda a tus hijos a encontrar cómo está orientada la casa viendo por donde sale el sol, así encontrarás el este, y por donde se oculta, que será el oeste. Si pones la mano derecha hacia donde sale el sol y la izquierda donde se pone, tu nariz mirará al norte y tu culo al sur.

Globos terráqueos. Foto de Marcosesperon (CC)

En algún cumple regala a tus hijos un globo terráqueo. Descubrirás que es algo que llama la atención a cualquier niño. Hay de muchos tipos como este o este. Así descubrirán que el mundo es redondo como una pelota porque es un lugar para jugar.

Además, con la ayuda de los mapas podrás encontrar el País de Siempre Jugar. Es fácil, juega y ya verás como lo encuentras.

La importancia del deporte durante la infancia

Es importante y necesario que los más pequeños practiquen deportes ya que esto les va a ayudar a estar sanos y en forma ahora y en el futuro, pero no son solo las cualidades físicas las que potencia el deporte.

Para los niños el deporte es un juego más, y como muchos juegos se rige por unas reglas y se interactúa con otras personas. De esta forma los niños al practicar deportes son más felices, aprenden a respetar las reglas y aprenden de forma implícita valores como la solidaridad y el compañerismo. También les ayuda a ser más sociables y a tener una fuerte autoestima.

Es importante que los niños elijan un deporte que les guste y que les motive, ya que si la práctica del mismo es forzada se pierden muchos de los beneficios que este podría aportar.

Algunos de los deportes favoritos de los niños son el futbol, baloncesto, gimnasia, ciclismo, natación y tenis. Es recomendable elegir deportes en grupo ya que estos son más enriquecedores para el desarrollo del niño.

¿Vuestros hijos practican deportes?